Tu valor no depende del peso, de tu cuerpo o de tus logros
Grabando un reel sobre que «el peso no habla sobre ti» me han surgido unas reflexiones que quería compartir con vosotros.
Me he dado cuenta que hasta hace pocos años había puesto mi valor en el peso, en los estudios, en hacer las cosas perfectas. No me sentía vista y estar muy delgada o sacar buenas notas era la única forma que encontré para sobrevivir, para que me
vieran, para sentirme valorada.
Claro pagaba un peso muy grande por ello porque cuando cometí cualquier error o alguien me decía que había engordado aparecía en mí una voz autocrítica demoledora, muy machacante a la que no yo rechazaba.
Seguramente quiénes habéis tenido alguna voz esa voz crítica lo entendéis.
Cambiando la perfección por el disfrute
He aprendido a relacionarme de forma distinta con esa voz crítica. La escucho porque fue la única forma que encontré para motivarme, de hecho muchas personas cercanas con la mejor de las intenciones nos ponen al límite, nos dicen que somos de 10 o que con 2 kilos estaremos más guapas y nos enseñas a motivarnos así.
Entendí que mi parte crítica quería ayudarme pero el lenguaje que utilizaba conmigo me impedía avanzar. Este cambio se forjo en mí cuando nació mi hijo, entendí que no podía llevar de manera adecuada su educación si no controlaba la carga que suponía querer ser perfecta. Cambié la perfección por el disfrute, por el autocuidado.
Han ocurrido acontecimientos en mí vida que no podía controlar y era más fácil controlar sacar ese 10 o adelgazar que asumir que hay ciertas cosas que se escapaban de mi control. La voz crítica me ayudó a no centrarme en esos eventos que eran demasiado dolorosos para mí. Pero esta estrategia como adulta ya no me sirve y aprendí a funcionar de otra forma distinta más funcional mejor para mí, centrarme en el disfrute y en cuidarme.
Escucho esa voz crítica, pero...
Escucho voz crítica, le doy la vuelta a ese diálogo interno tan negativo, he aprendido a hablarme con compasión y amor.
Esto me ayuda a motivarme, evaluar mis errores y ver cómo puedo mejorar. Si tengo fuerzas y me encuentro relajada en ese momento me pongo a intentar cambiar ese error, si no es un buen momento lo anoto mentalmente, lo acepto y en otro momento más propicio lo cambiaré.
No rechazo esa parte crítica de mí sino que aprendo que también tiene su función. Esto se hace con esfuerzo, paciencia y mucha terapia.
El día que di una charla sobre el suicidio con Lassus; sentí que no había sido mi mejor actuación, las circunstancia no fueron las mejores. En otro momento de mi vida me hubiera machacado. En ese día me dije lo has hecho lo mejor que has podido con las circunstancias que has tenido. Es para estar orgullosa, sigue con tu vida.
Quiere dedicar estas palabras todas mis pacientes a las que les cuesta ponerse en bañador, se critican por el peso, están luchan con la dieta, o sienten que no pueden con los estudios. Sois valiosas tal y cómo sois. Y el peso o una nota no dice nada de vuestro valor. Busquemos el valor en nosotras mismas, por lo que ya somos ya somos “perfecto” tal y cómo es, tal y cómo somos.


